Los inversores internacionales ya han puesto visión de largo plazo en el inmobiliario español, especialmente en las zonas costeras que ofrecen un entorno tranquilo y de calidad para trabajar, y están tomando posiciones en el sector residencial de distintas áreas del litoral. Esta tendencia creciente supone una gran oportunidad para el sector que se prevé que avance en paralelo a la progresiva implantación del teletrabajo por parte de las empresas. Zonas como Sotogrande, Marbella o la urbanización más exclusiva de Europa, La Zagaleta, están siendo elegidas por ejecutivos de distintas multinacionales como áreas privilegiadas para trabajar y vivir.

CRECIMIENTO ECONÓMICO AL ALBUR DEL TELETRABAJO

Ya antes de acelerarse la tendencia del teletrabajo y tras la previsión de mayor llegada de extranjeros a áreas muy demandadas de España, el sur del país estaba viviendo una evolución única en sus proyectos arquitectónicos. Áreas como la Costa del Sol atraen cada año a inversores internacionales con un poder adquisitivo muy alto. Si bien España se posiciona actualmente como el décimo país del mundo en cuanto a millonarios que residen o tienen viviendas propias en su territorio, se prevé que fomento del teletrabajo nos haga escalar puestos en dicho ranking. Es un país que, por sus características paisajísticas, de estilo de vida, su visión del deporte y las riquezas de su naturaleza atrae a cada vez más millonarios. Un tipo de público muy atractivo para la zona, pues genera un crecimiento económico espectacular, pero que demanda productos únicos que tengan un valor y buscan un estilo de vida diferenciador, y que sus viviendas sean obras de arte, dotadas de luz natural, dotadas con lo último en automatización y seguras.

Los inversores extranjeros demandan villas sostenibles, que utilicen elementos naturales como parte de la arquitectura, espacios delimitados para tareas profesionales, imponentes vistas al mar y que estén a la última en procesos automatizados.

ESPACIOS ÚNICOS Y SEGUROS

Espacios humanizados, con zonas delimitadas para reuniones o eventos virtuales o en persona, y diseños que inviten a la concentración y a la creatividad son algunas de las características que busca el cliente internacional, junto con elevadas prestaciones para el ocio personal y, por supuesto, con todos los elementos de seguridad y ciberseguridad integrados. Así lo explica Manuel Ruiz Moriche, director creativo de ARK Architects, para quien este nuevo teletrabajador apuesta por un «lujo sostenible propio del siglo XXI diferenciador, con sistemas tecnológicos de última generación, como automatización y control inteligente de toda la vivienda, altavoces invisibles e inteligentes, autorregulación de temperatura, detección por huella dactilar, iluminación inteligente, sistemas de seguridad y ciberseguridad, etc. De esta manera, teletrabajar, sentir el confort en su casa y poder disfrutar de un nivel de seguridad único, hace que el cliente se sienta en una Smart home totalmente real, con todas las comodidades y supliendo cada necesidad que pueda surgir a la hora de vivir, trabajar, descansar o divertirse y todo, sin renunciar a vivir en una villa sostenible y devolviendo así a la naturaleza un poco de lo que ella nos da».

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