2020 ha traído consigo la irrupción de la pandemia y las consecuencias nefastas de ella, en todos los sectores y ámbitos. En el ámbito empresarial es momento de revisar objetivos y esa revisión debe ser conforme a la situación y circunstancias de la empresa, siendo objetivos pero también realistas. Desde Woffu, startup especializada en la optimización de la gestión del tiempo de los empleados, se analizan cuáles tendrían que ser esas metas alcanzables y exitosas.
1. Un balance consciente lleno de propósitos
El balance que se haga del año que se deja atrás debe ser plenamente consciente y ajustarse a la realidad por la que se ha transitado en estos últimos meses. De nada servirá fustigarse por no haber alcanzado plenamente los objetivos que se marcaron antes de que se iniciara esta pandemia. El cambio ha sorprendido a todos, de modo que todos nos hemos visto en la obligación de hacer un esfuerzo titánico para resolver los pequeños y grandes desafíos del día a día. En este sentido, tal y como se destaca desde Woffu, lo más recomendable es felicitarse por aquellos objetivos que, en efecto, hemos alcanzado y observar aquellos otros a los que no hemos llegado. ¿Qué habríamos podido hacer para conseguirlo? ¿Estaba en nuestras manos? Sea cual sea la respuesta, el siguiente paso para 2021 será el de retomar todos aquellos proyectos o procesos que hemos tenido que aplazar para tratar de alcanzarlos en el próximo año. “Son muchas las empresas que han tenido que reinventarse, de modo que es posible que en lugar de atrasos o pérdidas, lo que tengamos por delante sea un horizonte lleno de nuevas oportunidades” comentan desde Woffu.
2. La naturalidad de adaptarse
Adaptarse es resistir. Adaptarse es seguir adelante. Algunas empresas que se dedicaban a fabricar ropa han pasado a focalizarse en la confección de mascarillas. Otras que proporcionaban cuidadoras para niños a domicilio pasaron a dar clases por videollamada. Lo mismo con otras empresas que se dedicaban al diseño de programas a través de la inteligencia artificial, a fabricar perfumes, a elaborar comida, etcétera. Las empresas han demostrado sobradamente su resiliencia. Adaptarnos es lo más natural que podemos hacer para comenzar a ajustarnos a la realidad y a los nuevos objetivos. La adaptación nos hace más fuertes y conscientes de nuestro potencial.
3. Objetivos y propósitos para 2021
Es inevitable: debemos plantearnos los objetivos para 2021 y conviene ser realistas y condescendientes a partes iguales. “Los objetivos para el nuevo año deben ajustarse al momento en que vivimos, para que al terminar 2021 podamos hacer un balance más positivo que el del año en curso” afirman desde Woffu. Lo más recomendable es enfocarse en aquellos problemas de carácter más inmediato y en objetivos perfectamente asequibles, que aunque no nos hagan alcanzar grandes hitos, nos permitan ponernos al día y sentirnos seguros, dentro de un margen de actuación realista. Un ejemplo práctico de esto sería enfocare a algo como el teletrabajo. La idea sería preguntarse “¿Hemos sido capaces de implementar el teletrabajo?”. Uno de los objetivos a cumplir puede ser justamente este. Es decir, solucionar problemas que hemos arrastrado durante estos últimos meses para conseguir procesos resolutivos y eficientes, que generen satisfacción entre los miembros de nuestro equipo y les permitan trabajar con comodidad y eficiencia. Algo así como resolver los asuntos pendientes para empezar a enfocarnos en los objetivos de la empresa.
4. Facilitar el trabajo
La digitalización es un proceso que muchas empresas ya han comenzado a abordar. Y lo cierto es que no se ha podido dejar a un lado durante estos últimos meses. Se ha transformado en prioridad y ahora se debe continuar en esta senda, porque la digitalización de los procesos contribuye a facilitar el trabajo y la felicidad de los usuarios. Una de las recomendaciones desde Woffu es, sin duda alguna, la de escuchar a las personas que trabajan con nosotros para que nos planteen sus problemas y dificultades. Así como la total revisión de cada uno de los procesos que gestionamos en nuestras organizaciones. En base a su experiencia, la más cercana a la realidad y el día a día de la empresa, tendremos ocasión de pensar en herramientas que puedan ayudarnos y facilitar el trabajo. Es momento de optimizar al máximo los recursos y de monitorear cada inversión de tiempo y de energía. Cada centavo y cada minuto mal gastado será un crimen durante el 2021.
5. Comunicación y motivación
Uno de nuestros propósitos a corto y largo plazo debe ser, sin duda alguna, conseguir que el trabajo nos vuelva a ilusionar. Plantear nuevos proyectos (siempre con los pies en el suelo de la realidad actual) y seguir fomentando la pertenencia a la empresa será fundamental. Aunque el equipo esté teletrabajando, cada uno desde su casa o solo con parte del equipo en la oficina, se debe seguir sumando al equipo, escuchando y fomentando dinámicas que permitan a todas las personas participar y aportar. Comunicarse bien y hacerlo a menudo seguirá siendo imprescindible (porque así ha sido siempre) para enfocarnos en un 2021 positivo y productivo para todos.

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