A medida que avanza la situación de emergencia sanitaria se revelan nuevos efectos colaterales del Covid. Los económicos son muy evidentes pero los emocionales son silenciosos. Tras un año de pandemia, los recursos personales para manejarnos en la incertidumbre empiezan a decaer y ese estrés instintico que nos ayuda a sobrevivir puede convertirse en un estado crónico reactivo que genere desequilibrio, malestar físico, mental y emocional. Si nuestra calidad de vida psicológica empeora, nuestro rendimiento y nuestra capacidad para mantener relaciones personales saludables disminuye.
Las técnicas de PNL (programación neurolingüística) aplicadas al control de las emociones son potentes, efectivas y fáciles de aplicar, tanto por la persona interesada en su conocimiento interno, como por los profesionales que quieran ayudar a otros en sus necesidades. Una guía elaborada por el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales y Desarrollo de la Cultura de la Salud de Fraternidad-Muprespa en colaboración con Prevencontrol, ofrece ayuda a todas empresas interesadas en facilitar estas técnicas a sus trabajadores para dotarles de herramientas, no solo en la gestión del estrés laboral también en el desarrollo de su confianza, su autoestima personal y profesional, su motivación, la comunicación y el trabajo en equipo. Entre otros recursos, el documento recoge técnicas eficaces para mejorar la comunicación en las organizaciones y detectar y prevenir aquellas situaciones que pueden generar problemas de salud laboral, por ejemplo, estrés laboral o estados de ansiedad.
Esta es la cuarta guía de buenas prácticas publicada por la Mutua. Todos estos documentos repiten una misma estructura ágil e intuitiva y están accesibles de forma online a través del Aula Prevención desde el portal Previene.
 

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